
Para María Elena y Juan Bautista
En el día de vuestra boda
Hoy dos caminos se encuentran,
dos corazones se dan,
y ante la mirada de Dios
una sola senda harán
María Elena y Juan Bautista,
que este día de ilusión
sea el comienzo de una vida
bendecida por el Señor.
Que nunca os falte el amor
cuando amanezca cada día,
ni la ternura en las horas,
ni en vuestro hogar la alegría.
Que tengáis salud y fuerza,
serenidad en la aflicción,
paz cuando lleguen las pruebas
y esperanza en el corazón.
Que sepáis caminar unidos
cuando el sendero sea incierto,
pues quien lleva a Cristo al lado
nunca camina en desierto.
Que Él sea luz en vuestro hogar,
refugio en toda tormenta,
la voz que siempre os aconseje
y la mano que os sostenga.
Que aprendáis a perdonaros,
a escuchar y comprender,
porque amar no es solo un día:
es cada día volver a escoger.
Y cuando pasen los años
y miréis atrás el camino,
podáis decir que vuestra historia
la condujo el amor divino.
Que caminéis siempre juntos,
en la alegría y el dolor,
con la mirada puesta en Cristo
y el corazón puesto en Dios.
Y cuando termine esta vida
y llegue el eterno amanecer,
que aquel amor que hoy comienza
no conozca ya atardecer.
Que el Señor Jesucristo os guarde,
os bendiga con su amor,
y sea siempre entre vosotros
el fundamento de vuestra unión.
Porque si Cristo os acompaña
desde este día hasta la eternidad,
habrá amor, habrá esperanza,
habrá paz y felicidad.
Que Dios bendiga vuestra unión,
María Elena y Juan Bautista;
que os conceda una vida hermosa
y, al final del camino,
la alegría eterna junto a Él.
Puerto de la Cruz, a 25 de julio de 2026.